.
.

Otoño de París.

.
El holocausto en un hormiguero
y en mis ojos cuando no te ven.
.
Sastres
subidos a andamios de día
hilando amores de noche.
Sartres
que yacen por siempre con sus Simones
en algún otoño de París.
.
Invítame a bailar entre tus piernas
invítame a bailar..
.
.
.

.
PD: En París se inventó el otoño y si no fue en París, fue en Madrid.
.
.

2 comentarios:

  1. Después de un par de semanas de duda paseando por Hampsted Heath y desconfiando como siempre de los franceses... creo que no hay otoño como el de la meseta que hace que Madrid sea hasta bonito...
    ¡Qué gran estación!

    ResponderEliminar
  2. Estoy tan tan tan otoñoñal, que me subiría a un andamio para pedirte el último baile, niña.

    ResponderEliminar

Dilo en bajito pero dilo.