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Vivo en un puerto desde el año 83.


Vivo en un puerto desde el año 83.

Éramos cuatro hermosos barcos hasta que tú te fuiste a donde más lejos ya no se puede ir. El viento que soplaba tu vela, era el mismo que soplaba la mía. Te lo juro, jamás tuve miedo en los veinticinco años que compartimos. Tú te encargabas de ello. Después se fue M, también lejos pero no tanto. Y por último es papá el que se va y vuelve a intermitencias.

Tengo mi barco sin izar las velas. Yo es que de este puerto, donde fuimos felices, no me puedo ir.



Puerto de Maspalomas. Madrid. 2012.


3 comentarios:

  1. Me gustaria decirte que tu blog me parece sensacional y que muchas veces me tiembla el estómago al leerte.
    un abrazo

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  2. Cuando todo el mundo parte, aunque sea a intermitencias, es bueno que se quede alguien guardando el sitio :)

    Seguro que los 4 barcos juntos formabais un BONITO paisaje ^^
    De esos que a mi me gusta fotografiar.

    m u a a a k

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  3. Siempre vuelvo a usted antes de cerrar ventanas y pestañas. Para dejarme cuidar por su ternura.

    Esta noche, darling, miro también con sus ojos en los míos al cielo. Que en ese puerto suyo, siento encallar mis olas.

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Dilo en bajito pero dilo.