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Quiero ser astronauta.

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Astronauta
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Ahora que vivo entre la Tierra y el planeta en el que quiera que tú estés, es mucho más difícil encontrarme en casa. Por eso ni Correos ni la Policía pudieron entregarme la carta de las elecciones y yo tuve aquel domingo libre; por eso el teléfono fijo es un objeto obsoleto y la nevera siempre está vacía (excepto cuando viene papá); por eso a veces cuando me llaman al móvil no contesto pero es que me pillan en tu búsqueda, fuera de órbita, y las llamadas interplanetarias salen carísimas. Para Reyes me he pedido un traje de astronauta que facilitará el viaje espacial y me surtirá de oxígeno el tiempo que necesito para darte un abrazo, que es exactamente una vida entera.
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El 31 otra vez el champán y las uvas y el alquitrán. Cuando todo el mundo sea feliz, yo volveré a ser la niña más triste del mundo. Podías haber elegido otro día para nacer. Me daré al interruptor para sobrevivir y repetiré los mismos pasos desde hace tres años: me despertaré, cogeré el móvil y mandaré un mensaje, pondré los pies sobre el suelo y meteré aire en mis pulmones (todo el que pueda), iré a la habitación de M. y nos miraremos de la forma en que nos miramos desde que tú no estás.
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Todavía no te he escrito un poema.


Ojalá algún día pueda escribirte un poema.

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Imagen: Vista aquí.
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