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Por donde pisaba el caballo de Atila jamás volvía a crecer el pasto. Por los sitios en los que tú pasaste ha crecido la vida.
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.Por donde pisaba el caballo de Atila jamás volvía a crecer el pasto. Por los sitios en los que tú pasaste ha crecido la vida.
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2 bajitos:
Qué cosas tan preciosas le dedicas a tu mamá. Sigues mimándola desde todos los rincones y desde todos los minutos... Tú eres muy muy muy bonita, ¿no?
Un beso,amiga. Quizá te vea pronto en Madrid.
Pues sí, esa es la fuerza de las semillas de las madres....Y de ellas, florecen cosas muy bonitas.
Buen fin de semana!
Besos
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