.
.

El Palacio de la Luna.

Pegatina
Pegatina en una pared de Amsterdam
. .
Los selenitas no comen tragando el alimento sino oliéndolo. Su dinero es poesía, poemas escritos en pedazos de papel cuyo valor está determinado por el valor del poema mismo. El peor crimen es la virginidad y se espera de los jóvenes que se muestren irrespetuosos con sus padres. Se considera que cuanto más larga tenga la nariz una persona, más noble será su carácter. A los hombres de nariz chata se les castra, porque los selenitas prefieren extinguir una raza que verse obligados a vivir con tal fealdad. Hay libros que hablan y ciudades que viajan. Cuando muere un filósofo, sus amigos comen su carne y beben su sangre. De la cintura de los hombres cuelgan penes de bronce, de la misma manera que los franceses del siglo XVII solían llevar espadas, ¿acaso no es mejor honrar los instrumentos de la vida que los de la muerte?
.
.
.
.
Texto:
Paul Auster.
.
.
.