.
.

Lucía IV



Pasaba parte del verano en el pueblo en el que nació su madre y allí aprendió que sus odiados guisantes son semillas que nacen juntitas dentro de vainas alargadas, que las cebollas no crecen dentro de redecillas y que los pollos en algún momento, antes de ser convertidos en muslitos en salsa, tuvieron vida.
.
Le gustan los gatos más que los perros y le encanta darles de comer en la mano y sentir su lengua áspera porque le hace cosquillas. Además se rie mucho viendo cómo persiguen a las gallinas y suele colarse en todos los corrales que ve para recoger las plumas que pierden porque un día su madre le dijo que las plumas sirven para volar.
.
.
.
.